Desde que me dejaste, voy a los centros comerciales a donde solíamos ir con los niños, sólo por necesidad. Los visito únicamente si tengo que hacer alguna diligencia ineludible que no pueda tener otro destino. Voy con angustia, caminando rápido, sin mirar a la gente, sin mirar a las parejas. Me aterroriza la casualidad de tu imagen fantasmal posible tomada de otra mano que no sea la mía, una escena que veo tan posible debido a mi fatalidad de caer en todas las estadísticas tristes.
sábado, 14 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LA LLUVIA DEL ABUELO
De todos los personajes fascinantes mi abuelo era uno de ellos. Era corriente, un hombre, simplemente, pero era un héroe noble para mi. Le e...
-
De todos los personajes fascinantes mi abuelo era uno de ellos. Era corriente, un hombre, simplemente, pero era un héroe noble para mi. Le e...
-
Féretro tristemente vacío no hay una vieja un niño muerto un hombre abaleado un sidoso sólo un raso blanco en pliegues deja abierta la v...
-
Teresita cuenta con los dedos de las manos los cariños que le faltan no los encuentro dice y escurre una lágrima por el rostro ceniciento ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario