Hacer casa donde sea
en una esquina, en un
árbol
en el vacío dejado de un
desagüe
traer palitos del
recuerdo, cariños,
pedacitos de fotos viejas,
pelos del gato,
tela del vestido de
cocinar de mamá,
hacer nido con hojas que
eran tapasoles
el ansia de la
pertenencia, del suelo patrio
ahora las paredes
invisibles, el destierro.
Hay que prepararse para el
invierno,
estación desconocida para
la sangre tropical
vigilar la llama interna,
quemar el miedo,
apresar las angustias de
los pasos,
¡no desesperemos!, surgen
las consignas mentales
la autoayuda, que sirve ¿o
no sirve?
ahuyentemos a quien ya no
está, pero extrañamos
para que no duela tanto
este abismo terroso
el diálogo interno, el
diálogo loco en plural
porque hay tantas voces
fantasmas sin rostro
que dejaron de hablarme o
dejé de oírlas
pero soy solo un ave caída
no es más que soledad esta
urgencia
da lo mismo estar o no
estar, todo asusta,
nadie espera en el destierro