martes, 23 de julio de 2013

SALTIMBANQUI (cuenpoema)

Un saltimbanqui a la orilla de un semáforo
pasa la pelota... se acaricia con ella, le recorre el cuello
la ve con el rabillo del ojo...
calcula que viene el verde
quedan segundos de rojo,
no es posible que entonado coordine la pelota
ojos de pupilas perdidas, rebotonas,
pelota que roe, corroe, vuela, rota con precisión absoluta
ni un exquisito de Cirque of Soleil lo hace mejor...
en la contaminación, en la angustia del domingo muriendo
en la zozobra de sus dientes sucios y negros
que sonrien y muerden los labios, alternativamente,
la osadía en que vivimos que no teme a nada
y al bajar la ventana del auto es tan natural preguntarle
te drogas?
es una manera de tasar su pequeño acto
el sol, el humo, el país, su infancia...
no traga fuego... demasiado análisis...
hay que partir, luz verde a la conciencia social.

CORDURA



Qué bueno que estás al otro lado,
en la punta de este corazón de tierra…
si llegara a la sierra, donde se ve de a ratos la nieve
bebería vino sangriento a temperatura exacta
hasta perder el control que me han dado los años
para tocar de nuevo el recuerdo tan sutil de tu pelo…
te miraría queda por un rato, buscándote lozano
y seguro encontraría una excusa para un abrazo inmenso
te susurraría un “te quiero” bajito al oído
sólo para ver cómo brillan tus ojos al son de la picardía…
¿de una blanca mentirita?
si llegara a las montañas y te viera de nuevo
seguramente te tocaría las manos para probar
si todavía las recuerdo boas alrededor de mi cintura
si me atreviera, si la locura me dejara…
tal vez hasta probara volverme vino y colarme en tus labios
que fueron gloria, lujuria… y fin perverso
si me atreviera, si la locura me dejara…
pero no me deja,
soy tan testarudamente cuerda.

LA LLUVIA DEL ABUELO

De todos los personajes fascinantes mi abuelo era uno de ellos. Era corriente, un hombre, simplemente, pero era un héroe noble para mi. Le e...