lunes, 11 de junio de 2012

Canela, una perra imaginaria

No te puedo sentir nerviosa, me pones nerviosa también porque siento tus carreras frenéticas sobre el mármol beige y no puedo, me desconecto, las uñitas largas de aquí para allá, que sobresalen de los pelos de tus patas color caramelo inconfundible de cocker. Dejo a un lado la concentración y las ganas de escribir y me pregunto qué tendrás, cuál será esa energia que te lleva a correr extrañamente de aqui para allá volviéndome loca, deseando que ya avanzada la noche no puedas más y finalmente te venza el sueño, pero sé que es imposible, esta es tu hora de la alegría, como la mía, cuando él llega.

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