sábado, 14 de mayo de 2011

TRISTE ESTADÍSTICA

Desde que me dejaste, voy a los centros comerciales a donde solíamos ir con los niños, sólo por necesidad. Los visito únicamente si tengo que hacer alguna diligencia ineludible que no pueda tener otro destino. Voy con angustia, caminando rápido, sin mirar a la gente, sin mirar a las parejas. Me aterroriza la casualidad de tu imagen fantasmal posible tomada de otra mano que no sea la mía, una escena que veo tan posible debido a mi fatalidad de caer en todas las estadísticas tristes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA LLUVIA DEL ABUELO

De todos los personajes fascinantes mi abuelo era uno de ellos. Era corriente, un hombre, simplemente, pero era un héroe noble para mi. Le e...