martes, 14 de junio de 2011

Féretro

Féretro tristemente vacío
no hay una vieja un niño muerto
un hombre abaleado un sidoso
sólo un raso blanco en pliegues
deja abierta la vena del morbo
por acurrucarse allí a ver qué se siente
recostar la cabeza cruzar las manos
cerrar los ojos parar la respiración
féretro helado que huele a formol
envase auténtico la última parada
tienta tapar la ventanilla aún respirando
y hacer que se grita pero con burla
féretro es la piel las uñas el cabello
la carne que apresa el músculo que azuza
existencia vacua obnubilada y deforme
que quiere partir y así juega al demente
se queda allí riendo y cierra la compuerta
pero se queda inocente dormida la conciencia
y al despertarse no despierta
algún confundido trasnochado ha puesto el cerrojo

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