lunes, 22 de diciembre de 2014

VÉRTIGO

Estás aquí y la marea me enamora y me obnubila
es un vértigo, un espiral de luces y flores.
Tomo tu mano para constatar que estás
y tus dedos se entrelazan felices con los míos
no me sostengo y quiero desmayarme en tus hombros
para sentirte más cerca, más humano, más mío.
Imposible describir malestar más efervescente
Doy vueltas. Estas aquí. Río. Me miras extrañado.
Sonríes también. Estoy ebria de alegría y deseo.
Tu voz no me calma, me pierde más en la vorágine,
no entiendes, pero sonríes, locura sana, me dices,
yo me siento una nube, una bailarina, un gorrión,
un nadador esbelto que salta al mar desde el acantilado.
Me he tomado el licor de tus ojos y tus labios lascivos
han sido las copas que me han lanzado al desvarío.
Bailo sobre ti, me apresas y mi sensatez se pierde para siempre.
Estás. No lo creo todavía y con un dedo recorro tus cejas,
tu frente, tu cabello, tu pecho y tus manos que son pinceles.
Estás. Ven a dormir a mi lado para sentir calor que abrasa,
encaja en mis molduras y quédate en fusión,
te he esperado tanto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA LLUVIA DEL ABUELO

De todos los personajes fascinantes mi abuelo era uno de ellos. Era corriente, un hombre, simplemente, pero era un héroe noble para mi. Le e...